Debate transparente sobre gobierno, privacidad y acceso a la información en el Internet Freedom Festival

El Internet Freedom Festival que estos días se está celebrando en el espacio cultural Las Naves ha acogido una interesante mesa redonda que ha abierto el debate sobre “Privacidad, Gobierno, Transparencia y Libertad de Información”.

Entre los invitados y participantes en este diálogo, el director de eldiario.es, Ignacio Escolar; Amparo García, vicepresidenta de la Unió de Periodistes Valencians; el conseller de Transparencia, Manuel Alcaraz; la presidenta de Reporteros sin Fronteras España, Malén  Aznárez; y  Renata Ávila, Manager del programa Web We Want del World Wide Web Fundation.

DSCN0901

El grupo de expertos ha intercambiado ideas y opiniones a cerca de la autocensura en la prensa, el debate sobre los límites al acceso a la información o las difíciles condiciones en las que desarrollan su labor centenares de periodistas en los cinco continentes, moderados por el director del IFF, Pepe Borrás.

Una de las cuestiones que más interés ha generado ha sido la difícil situación que atraviesan centenares de periodistas en todo el Mundo para ejercer su labor, muchos de los cuales pierden su vida ejerciéndola y defendiendo la libertad de expresión. El caso más reciente, y que afectaba de manera especialmente directa a  muchos de los asistentes, es el de la periodista y activista hondureña Berta Cáceres, asesinada ayer mismo por su defensa de la explotación medioambiental de las transnacionales. “Berta vive en nosotros” y otras pancartas y carteles que podían leerse en el auditorio daban muestra de la rabia y la incomprensión ante tales hechos. Entre el público, muchos activistas y profesionales de la comunicación venidos de todas partes del globo, cuya identidad se ha preservado en el anonimato al estar perseguidos en sus respectivos países.

Otro de los “temas calientes” abordados fue la delgada línea que a veces separa a poderes políticos y grandes corporaciones mediáticas, así como el control y vigilancia de la red – llegando incluso al espionaje – que ejercen. Amparo García introducía la duda sobre la necesidad de poner límites a la libertad de expresión, mientras Malén Aznárez alertaba recordando que entre los más de cien periodistas asesinados dos de cada tres lo fueron en países que no están en conflicto.

Las limitaciones y cortapisas que  imponen los gobiernos a los informadores en sociedades como la española, con leyes como la “Ley Mordaza” o reformas como la de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, contrastan con las propuestas que arrojaba Renata Ávila de lo que debe ser Internet: acceso, participación y voz; “solidaridad entre fronteras e intrumento de diálogo y educación en Derechos Humanos, enfrentando los nuevos retos mundiales”. En este sentido, el director de eldiario.es matizaba que solo a través de la transparencia y eliminando las trabas al acceso a la información sobre la acción de los gobiernos se logra un mejor sistema democrático.

Por su parte, el conseller de Transparencia ligaba el fenómeno social que despiertan las redes sociales e Internet a la nueva cultura política de la participación ciudadana y la transparencia. Para Alcaraz, “la Transparencia no puede tratarse ni de una moda ni de una abstracción. Redefinirá las fronteras entre la política y la sociedad civil”, al tiempo que apelaba a la necesidad de orientar la labor periodística hacia una recopilación calitativa y no cualitativa de la información frente al “alubión” de datos que proporciona la red.

Por Marta Perez Ortiz el 04 de marzo de 2016 Horta Noticias

Anuncios

Las Naves acoge la fiesta de la libertad de expresión en la red

internet freedom festival en las navesExiste un grupo de activistas y defensores del derecho a la información y la libertad de expresión que día a día, año tras año, lucha de manera incansable por mantener la red de redes abierta y sin censura para su libre acceso a la población mundial. Es una labor encomiable con un objetivo cuya meta no se alcanza fácilmente. 

Para sumar su granito de arena a la causa, a lo largo de toda esta semana, hasta el próximo domingo 6 de marzo, esta comunidad de internautas se dan cita en Valencia, en el espacio cultural de Las Naves, en una nueva edición del Internet Freedom Festival (IFF). Se trata del mayor encuentro internacional sobre derechos humanos y lucha contra la censura en Internet, con más de 160 talleres abiertos al público, 634 participantes llegados de 78 ciudades de los cinco continentes y 43 países representados.

Su mejor argumento, el poder de la colaboración multidisciplinar. Enseñar, planificar y actuar es el lema que repiten sus organizadores una y otra vez. Pepe Borrás, director del IFF y Sandra Ordóñez, representante de la Open Technology Fund, proponen a través de esta edición la unión de ciudadanos de todo el globo a partir de su trabajo conjunto en distintas áreas como el diseño, la comunicación, el derecho, investigación o diversidad y género, con el objetivo de poner el conocimiento y la información al servicio de las personas más vulnerables que están en primera línea luchando por la defensa de estos derechos. Buscan, en definitiva, promover sinergias entre aquellos que trabajan en iniciativas contra la vigilancia y la censura.

El Internet Freedom Festival ofrece una gran oportunidad para conocer actores y organizaciones de diferentes disciplinas que se dan cita para debatir, reflexionar y lanzar diferentes puntos de vista sobre el status quo de Internet. Desarrolladores de tecnología punta, periodistas, activistas, ONGs o medios de comunicación, son alguno de los invitados y participantes. 

El festival se celebra con la colaboración, entre otras entidades, de la Unió de Periodistes Valencians y la Conselleria de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación. En la presentación del festival ante los medios el pasado miércoles, el conseller de Transparencia, Manuel Alcaraz, aseguraba que “estamos en un momento clave en el que debemos ser capaces de ahuyentar el fantasma de la censura y apostar por la libertad de información en Internet, pieza esencial para la democracia”.

Alcaraz participará el próximo jueves 3 de marzo en una mesa redonda sobre Privacidad, Gobierno Transparente y Libertad de Información en la que también intervendrá el director de eldiario.es, Ignacio Escolar; la presidenta de Reporteros sin Fronteras España, Malen Aznárez; y la manager del programa Web We Want de la Fundación Word Wide Web, Renata Ávila. 

Un día antes, el miércoles 2 de marzo, la directora general de Transparencia y Participación, Aitana Mas, presentará el portal de transparencia de la Generalitat Valenciana, GvaOberta, y explicará las opciones informativas que ofrece a los profesionales el nuevo portal.

Por Marta Perez Ortiz el 02 de marzo de 2016 Horta Noticias

El futuro incierto de la universidad francesa según Denis Guedj

Denis Guedj nació en 1940 en Sétif (Argelia). Matemático y profesor de cine en la Universidad de Saint Denis (Paris-VIII), ha escrito numerosas novelas como La Méridienne, traducida al español, al catalán y al euskera, o ensayos como La Révolution des savants. Su obra más conocida es Le théorème du perroquet (El teorema del loro), novela comparable a El diablo de los números, que ha sido traducida a veinte idiomas y con la que intenta dar a conocer la historia de las matemáticas al gran público.

Guedj se caracteriza por ser una persona polifacética. Escritor tardío confeso, inició su carrera como profesor de matemáticas, aunque siempre ha estado vinculado al mundo del cine. “Hice un guión que funcionó muy bien, La méridienne. Lo escribí para rodarlo, pero como finalmente la película no se hizo decidí transformarlo en libro. Cuando era estudiante de la universidad de Ciencias de París, hacía matemáticas pero al mismo tiempo tenía un grupo de amigos con los que realizábamos emisiones de radio, teatro, y sobre todo hacíamos mucho cine”.

CIMG2827Achaca toda su trayectoria a la propia vida: “nunca pensé en abandonar la universidad, así que siempre he sido profesor en Saint-Denis. Es una facultad agradable, no tenemos mucho trabajo y además puedo dar clases de matemáticas bastante políticas, también algo filosóficas”. Vivió mayo del 68 en primera persona, y por eso es una de las personas más indicadas para dar su opinión acerca de la actual huelga emprendida por profesores-investigadores en Francia.

Son múltiples y variadas las causas y razones por la que se inició esta huelga de las universidades públicas francesas que ya dura quince semanas. La principal, el miedo a perder las ventajas del Estado de Bienestar francés, o en palabras más técnicas, su oposición al cese del servicio público francés. Personal administrativo, bibliotecario, profesores-investigadores, estudiantes… Todos los miembros de la comunidad universitaria se verán afectados por los cambios que a través de esta nueva Ley Relativa a las Libertades y Responsabilidades de las Universidades (LRU) propone el gobierno de Sarkozy.

La universidad francesa es todavía una universidad del “mundo de antes”, en relación con Sarkozy. Hay varias leyes particulares que quieren ponerla en competición; también a los profesores y por tanto forzosamente a los estudiantes. Y esto es contrario a la universidad. En ella, normalmente no competimos con nuestros compañeros. No queremos tener los valores de la empresa. Además, con esta nueva ley se da el poder al rector, quien antes tenía un poder limitado. Normalmente son los profesores los que deciden, pero ahora será el rector quien gestione la universidad, como el patrón gestiona la empresa, así que tendrá capacidad de decisión sobre los nombramientos, los salarios… y esto es terrible”.

La implicación de las universidades francesas en este movimiento es diferente. Algunas, como en uno de los departamentos de la mítica Sorbona, están completamente bloqueadas; otras universidades efectúan una huelga activa, es decir, sólo la mitad de la clase es lectiva y la otra mitad se utiliza para debatir y dialogar sobre la misma, como en el caso de Paris VIII. Las universidades más conservadoras, como la de Panthéon-Assas, no han alterado su programa, y mantienen su ritmo normal de clases y exámenes. Cada semana se suceden las Asambleas Generales (AG) que intentan consensuar posturas, se repiten las manifestaciones y se multiplican actividades diversas para apoyar la protesta, como performances, conferencias, exposiciones…

Una de las propuestas más provocativas e innovadoras es la de la ronde infinie des obstinés (la ronda infinita de los obstinados), instaurada por la Universidad de París VIII el 23 de marzo en el Ayuntamiento de París. Desde entonces, estudiantes, profesores y espontáneos giraron alrededor de un círculo dibujado en el suelo, a modo de protesta. Tanto de día como de noche la ronde estuvo girando hasta cumplir 1000 horas, momento en el que sus integrantes decidieron detenerla.La huelga y el movimiento que hemos formado este año está muy bien organizado y planteado; nunca había visto algo así. Es más que una huelga. Todos los días hay una nueva iniciativa. Y con la ronda hay miles y miles de personas que han venido a girar con nosotros. Nunca nadie había hecho eso. Mil y una horas girando sin pararse, es casi algo deportivo. Todos los periódicos han hablado sobre esta iniciativa”.

La LRU, aprobada en 2007 por el gobierno de Sarkozy, instituye la autonomía de gestión de los establecimientos y constituye el cuadro general de la liberalización de la universidad francesa.  Esto supone que la universidad funcionaría como una empresa, que debería autogestionarse, pondría a prueba a su personal docente cada seis meses y supondría un recorte de 900 puestos de trabajo. “La gente no comprende nada y no sabe qué está a punto de pasar. Piensan que se trata de una cuestión de los profesores, que quieren ganar más dinero, pero lo peligroso es lo que le pasará a la educación”.

Se habla mucho de costes, de víctimas, de violencia, ganadores y perdedores… Lo cierto es que “aquí no ha habido casi nada de violencia, aunque en la prensa se ha contado lo contrario. Ha habido dos rectores de universidad retenidos dos horas, y ellos dicen que eso es violencia; no ha habido ni un solo herido, al menos heridos graves”. En todo este proceso, los grandes perjudicados son los alumnos, especialmente los estudiantes extranjeros, ya que sin recibir clases ponen en riesgo sus becas de estudio. Ante esta cuestión los docentes no se inquietan demasiado, pues piensan que ésta es una experiencia igualmente enriquecedora y que lo importante es luchar por la causa a largo plazo a pesar de los costes a corto término. Del mismo modo, hemos decidido que ningún estudiante sea sancionado haya o no haya hecho huelga. Este ha sido el principio después de tres meses. En departamentos como el de cine hay un amplio acuerdo y se ha consensuado, aunque sin llegar a decirlo abiertamente, que la mayor parte de los estudiantes tendrán el aprobado garantizado, pero aún así vamos a pedir a los estudiantes que entreguen trabajos, porque haya huelga o no hay que trabajar”.

Muchos de los profesores y docentes que están secundando esta huelga lo hacen inspirados por aquel espíritu de Mayo del 68, que vivieron en primera persona y en el que participaron de manera activa, como es el caso de Guedj. Aún así, las diferencias son notables entre aquella etapa y esta huelga. “No es comparable porque Mayo del 68 duró dos veces más. Fue la huelga más larga que ha habido en la historia de Francia. Sobre todo, lo que hace la diferencia es que ahora no tenemos la sensación de revolución de aquel momento. Había una sensación de libertad, de rehacer el mundo, de darle la vuelta…En la época, hay que decir que la ciudad de París era nuestra, estaba con nosotros. Yo estaba en la facultad de ciencias y la ocupamos. Durante un mes y pico o más habitábamos allí. Teníamos camas, dormíamos allí y entrábamos en nuestras casas solo para ducharnos y lavarnos. Esta huelga no es lo suficientemente política; es razonable, más sindical, más triste… Aunque es una buena lucha”.

Guedj concluye, “no creo que ganemos porque si me bato contigo y tú eres más fuerte que yo, aunque sea muy bueno perderé, porque tengo menos fuerza. Creo que vamos a perder porque, el gobierno no hace política, hace ideología. Y con esta ideología liberal esto es lo que va a pasar. Además, no quieren reunirse con los sindicalistas y los huelguistas; no hay intención del gobierno de que haya debate, no quieren debatir. Quieren que perdamos”. En cualquier caso, la lucha sigue abierta y habrá que esperar algún tiempo más para saber quién vence finalmente en esta pugna por la libertad de la educación.